Las Bendiciones del Campamento de Verano

Ministerios Especiales

En Grace Church, los campamentos de verano de Ministerios Especiales nos dan una gran oportunidad para poner la verdad en práctica. A través de la Escritura, vemos que Jesús tuvo un amor especial por los discapacitados y Él ministró fielmente hacia sus necesidades. Mateo 9:36 dice, “Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas”. Cristo también desea que tengamos compasión por las personas que están sufriendo, y nosotros, como cristianos, tenemos el privilegio de seguir su ejemplo amando y sirviendo a los que están a nuestro cuidado.

Hemos sido bendecidos con muchos voluntarios que tienen un corazón para servir a los miembros discapacitados de nuestra iglesia. Nuestros choferes, maestros de escuela dominical, consejeros del campamento de verano, voluntarios de Grace on Wheels, y los líderes de GRACE Club, sirven fielmente tras bastidores, algunos durante muchos años. Al igual que los otros ministerios en el campus, estamos profundamente agradecidos al Señor por habernos traído estos siervos únicos con un amor por Dios y servicio.

 

Servir en el campamento de Ministerio Especiales es lo más destacado de mi verano. Es un privilegio preparar, planear y orar por los camperos que nos acompañarán cada año. Cada campero es único y me enseña mucho acerca de mí misma mientras trato de servirles. He aprendido gratitud al escuchar “gracias” con un simple gesto; crecido en humildad mientras observo a otros dedicar su energía incansablemente para satisfacer sus necesidades diarias; y experimentado gran gozo al observar a los camperos y consejeros interactuar cantando y compartiendo sus vidas entre sí. Principalmente, he aprendido lo que significa amar al experimentar el afecto y aceptación incondicional de los camperos, a pesar de mis deficiencias. – Susan Gibbs, Voluntaria Ministerios Especiales

 

También tenemos la bendición de saber que, al darnos a nosotros mismos para la gloria de Dios, Él nos usará para bendecir y animar a otros en nuestra familia de la iglesia.

 

El año pasado, mi hijo fue al Camp Grace por primera vez, y yo fui a servir, sin saber qué esperar. Cada detalle del campamento fue una expresión del amor de Cristo hacia cada campero (1 Juan 3:16). Mi hijo tiene Síndrome de Down y su habla es muy difícil de entender; pero eso no le importó al personal. Ellos realmente conversaron con él, tanto que su discurso mejoró a lo largo de la semana. La primera noche, mientras él yacía en su tienda, no podía dejar de reír. A mi hijo le encantó ir al campamento; fue el punto más destacado del año para él y para mí. En la fogata de la última noche, mi hijo oró por cada persona por nombre porque significaban mucho para él. – Madre de un campero

 

Si está interesado en servir en Camp Grace, o si desea información sobre otras oportunidades para servir en Ministerios Especiales, llámenos al 818-909-5519. Nos gustaría hablar con usted. Estamos orando para que Dios nos envíe siervos que estén dispuestos a ministrar a estas personas especiales.

 


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