Comunión al pie de la Cruz

Uno de los gozos de servir en el ministerio de mujeres es ver como Dios despliega Su gloria, al salvar y santificar a Su pueblo, mediante la dulce comunión que surge cuando las damas se reúnen alrededor de Su Palabra.  En Tito 2, Pablo da un imperativo para las mujeres mayores de enseñar a las mujeres más jóvenes cómo vivir vidas piadosas, discipulándolas con los beneficios del consejo sabio, del ánimo, de la amonestación y de la exhortación que resulta de estas relaciones.  Qué maravillosa oportunidad de honrar a nuestro Señor al fortalecer y alentarnos unas a otras a andar de una manera digna, que complace a Dios en todo aspecto, llevando fruto en cada obra y creciendo en el conocimiento de Dios. (Colosenses 1:10)


Nuestra identidad común en Cristo es la diferencia entre ser parte de una iglesia y compartir en cualquier otra actividad.  Nos reunimos porque Cristo nos salvó, y nuestras relaciones con cada una fluyen de nuestra identidad en Él. En Grace Church, deseamos que las damas puedan crecer en amor al Señor por medio del crecimiento en el conocimiento de Él a través del estudio de la Escritura, la cual produce obediencia a Él en cada área de la vida.


Si eres una mujer que asiste a Grace Church, hay una familia ministerial que es justo para ti, sin importar en qué etapa de la vida te encuentres o cuáles son tus circunstancias actuales.  Seas una madre joven, una profesional que trabaja, una viuda, o una creyente nueva, hay un ministerio en el que puedes encontrar otras mujeres quienes han recorrido el mismo sendero de la vida y que pueden alentarte y fortalecerte.


Algunos de nuestros ministerios para mujeres se enfocan primordialmente en la comunión y otros enfatizan el estudio de la Biblia, de donde se derivan gratas amistades. Ambos enfoques son necesarios y valiosos:  el cuidado soberano de Dios sobre sus hijos se convierte en realidad cuando las mujeres nos reunimos en grupos pequeños y vemos la fidelidad de Dios aún en los detalles más específicos de la vida de cada una.  Cuando vemos respuesta a la oración y el crecimiento espiritual, no solamente sabemos, sino que además entendemos que Cristo es supremo y suficiente, tanto como nuestro Salvador, así como nuestro pastor.  Es maravilloso ver Su mano trabajando en la vida de otras y recordar que de la misma manera Él es fiel con nosotros.


Puedes obtener más información acerca de nuestros ministerios de mujeres en nuestra página web así como en nuestro boletín dominical.