¡Ojalá estuvieras aquí!

Ministerio de Cuidado Congregacional

El verano siempre trae una gran cantidad de imágenes a nuestras mentes. Las de los niños que se zambullen en las piscinas, las olas rompiendo en la playa, las parrillas humeantes al atardecer, e incluso las tardes de Plaza Fellowship en Grace Church nos recuerdan el verano, y la oportunidad de disfrutar en comunión a la antigua. Es durante esta época del año que vemos que las redes sociales cobran vida con postales virtuales de rostros sonrientes, mientras los seres queridos mueven sus brazos frente a las grandes cascadas o durante la noche con la leyenda: "¡Ojalá estuvieras aquí!". En cualquier caso, ya sea que se trate de unas vacaciones en el extranjero o de una estadía en casa (o incluso un viaje ministerial a corto plazo), a la gente de Grace Church le encanta usar el verano como un medio para traer esa variedad necesaria y un tiempo enfocado en la familia a aquello que puede sentirse como una rutina.

Tan divertido y emocionante como puede ser el verano para muchos de nosotros, para algunas personas en nuestra iglesia, esta época del año es indistinguible de cualquier otra temporada. De hecho, hay algunos santos entre nosotros que rara vez tienen la oportunidad de abandonar sus hogares. No es que no les guste visitar el parque de Yellowstone o la playa de Zuma; es solo que, debido a algún tipo de limitación, no pueden. Estoy hablando de nuestros santos confinados en casa; esas queridas personas que solían adorar con nosotros todos los domingos por la mañana, asistían a estudios bíblicos semanales y disfrutaban de otras actividades de la iglesia, pero ahora, ya sea por una lesión, enfermedad o problemas relacionados con esta temporada de su vida, solo tienen comunión con nosotros a través de nuestro ministerio en línea.

Para ellos, cada verano es una estadía en casa de la manera más literal. Es por eso que el ministerio de Cuidado Congregacional de Grace Church comenzó, lo que llamamos, un ministerio de "Postales" para aquellos que no tienen la oportunidad de dejar sus hogares. La idea detrás de este ministerio es simple; donde quiera que vaya este verano, ya sea al otro lado del océano o al otro lado del camino, esperamos que considere incluir a nuestros santos confinados en su viaje enviándoles una postal con algunas palabras de aliento. Hágales saber "¡Ojalá estuvieras aquí!" y escríbales una oración que usted y sus seres queridos hayan ofrecido a Dios en su nombre. Todo lo que tiene que hacer es llevar su tarjeta postal al mostrador de recepción este verano, el domingo por la mañana (o durante la semana) y nos aseguraremos de que la reciban. ¡Ayúdenos a hacer que este verano sea un momento maravilloso para nuestros creyentes en casa!


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